De muros y fronteras

El mundo asiste complacido a la conmemoración de la Caída del Muro de Berlín. Mi siguiente reflexión gira en torno a la necesidad de que derribemos los muros que nos separan. Pero mis palabras también aspiran a derrumbar viejos mitos (cantinelas, letanías…) que no por viejos han perdido actualidad en la siempre guerrera progresía.

Las piedras derrumbadas del Muro de la Vergüenza representan para cualquier ciudadano de bien el colmo de la dignidad humana. Hermanos, padres, hijos, abuelos, nietos, primos, … vieron dividido su país en dos mitades aparentemente irreconciliables. Sin pretender entrar a fondo en el origen de los dos bloques que sirvieron de caldo de cultivo a la Guerra Fría, la división entre el Oeste y el Este era a todas luces injustificable.

La resolución en positivo de la división de Alemania en 1989 ha servido a tertulianos y opinadores para lanzar un canto a la destrucción de todos los muros. Al que sigue construyendo en Tierra Santa y al erigido a lo largo de la frontera entre los Estados Unidos y México, sin olvidar las alambradas que dividen de modo absolutamente artificial a las dos Coreas o las rejas que en algunas ciudades de Brasil separan a ricos de pobres.

La polémica surge en el momento en que a algunos se les ocurre identificar muro con frontera. Es entonces cuando activan su maquinaria inquisitorial para elevar su más absoluta condena a las fronteras que algunos, dicen, quieren imponer a los demás.

Los ciudadanos que vivimos en la Unión Europea nos hemos acostumbrado a circular por las carreteras del Viejo Continente sin que en ningún momento percibamos la idea de frontera. Y, sin embargo, las fronteras están ahí, en la cartografía de atlas, mapas de escuela y guías de carreteras. Porque la razón de ser de una frontera no es otra que delimitar el ámbito de influencia y actuación de un gobierno establecido. Es decir, todo lo que de ahí exceda no tiene nada que ver con la delimitación de un Estado. Tendrá que ver, en todo caso, con la xenofobia, la intolerancia en su sentido más amplio, el totalitarismo, la guerra. 

Resulta bastante penoso que algunos dirigentes políticos, así como opinadores o tertulianos, inviertan tantas energías en tildar de intolerantes o xenófobos a algunos pueblos-nación que como el escocés, el bretón o el navarro luchan por su soberanía. Para cualquiera de los citados países, rediseñar una frontera (o crearla exprofeso) no es sino un paso más para autogestionar su futuro como nuevo estado. No implica, por ello,  ni odios raciales ni desconfianzas hacia sus estados vecinos.

La llamada a ser “ciudadano del mundo” es el grito del apátrida anarquista que no conoce más fronteras que las que él mismo se impone; o bien el grito del imperialista que no tolera más fronteras que las de su propio estado, diseñadas para mantener atados a los pueblos-nación que un día conquistó.

Sí, el mismo imperialista cuya argumentación flaquea en el momento que se le sugiere que borre del mapa -nunca mejor dicho- la frontera que le separa del Estado vecino. Sí, el mismo imperialista que canta loas a la Europa de los Pueblos y no conoce otro pueblo que el de su propio Estado.

Si, a pesar de todo, a los gestores de los Estados europeos les quedan ganas de derribar -además de muros- fronteras, les sugiero que tumben las paredes de sus casas y se asocien en alegre comuna con sus vecinos de bloque, vecindad o distrito. Eh, oyes, a mi la propiedad privada, ni me la toques, ¿ein? Ah, claro, acabáramos. De eso se trata. Propiedad privada casa con Soberanía y Derecho de Autodeterminación. Propiedad comunal casa con Internacionalismo Apátrida.

8 comentarios para “De muros y fronteras”

  1. Kaixo Raúl:Por mi parte nada que objetar,tal cual lo comentas lo percibo.Amén

  2. Raúl Arkaia Dijo:

    Muy amable, Nekane. No pretendo, en ningún caso, sentar cátedra. Simplemente se trata de un asunto que lleva años carcomiéndome por dentro. No acabo de entender a ese colectivo de progres que afirman estar en contra de las fronteras (en abstracto) pero que, sin embargo, apuntalan las suyas siempre que tienen ocasión. Sencillamente, me parece un vergonzoso “double play” que no termino de soportar. Un abrazo, Nekane.

  3. raul estoy de acuerdo el que dices sobre el muro y las fronteras, es una verguenza que en el siglo veintiuno se estén creando más fronteras, como la de palestina y otras que tú enumeras en el articulo, pero y que me dices del muro construido en EUSKALHERRIA, entre los fachas del gobierno vascoespañol y los vascos, mi opinión sobre esta relación es que una panda de españoles liderada por el gallego ares, con cuatro macarras peperos, se han hecho no por democracia, sino por imperativo casi militar, con una nación como la nuestra, por que es la única con suficientes fuentes de ingresos para alimentar a unos cuantos vagos y maleantes que dicen ser vascos de que parte del pais vasco, nos están imponiendo por la fuerza lo mismo que nos imponia el otro gallego f.f.b. en fin te contaré más cosas dentro de poco, sobre otros temas, saludos besarkadabat.

  4. Interesante reflexión, amigo Raúl.

    Fdo: un galego ;)

  5. Raúl Arkaia Dijo:

    Saludos, Pispajo:
    La verdad es que no te falta razón al decir que la llegada de socialistas y populares al Gobierno Vasco no se ha materializado de un modo democrático. Sin embargo, no me parece de recibo que digas que se nos imponen. Si bien es cierto que al “Enano” no lo votó nadie, nos guste o no en este país hay mucha gente que vota socialista y popular. Así es la vida.
    Nada que alegar al hecho de que nuestra patria sostiene en gran medida un Estado económicamente enfermo como España. Ahora bien, no me parece justo que califiques al vasco-español, por sistema, como vago y maleante. Creo que hay de todo, como en botica.
    Aún desde el respeto, comparto algunas cosas contigo; en otras, discrepo.
    Besarkada haundi bat zuretzat ere!

  6. Raúl Arkaia Dijo:

    Saludos, Galego:
    Me alegra mucho que te haya gustado la reflexión. Todo un placer saludarte, un abrazo. :-)

  7. kaiso raúl, estoy totalmente de acuerdo que la gente vote socialistas y populares asi como otras opciones que las hay, y precisamente eso es lo que nos hace ser que seamos tan diferentes de otras comunidades, que no por eso son peores ni mejores, me referia más que nada a que tanto se les llena la boca hablando de democracia, que están dando las gracias a esa democracia impuesta desde madrid por lo que están gobernando euskadi, ó euskalerria? en cuanto a los vascos españoles no he querido ofender a nadie y si asi ha sido pido perdón sincero al que se halla sentido ofendido ya que no era mi idea, besarkadabat eta barkatu gaizki esanak

  8. Raúl Arkaia Dijo:

    Kaixo, Pispajo:

    Tranquilo, yo -creo- te había entendido bien desde el principio, no veía en tí intención de ofender a nadie.

    Respecto a lo que cuentas de nuestra comunidad, me parece valioso que pongas el acento en eso: en que no somos ni mejores ni peores. Ha habido siempre quien considera que el origen del vasquismo está en un hipotético chovinismo que, en la realidad, no se sostiene.

    En cuanto a la “democracia impuesta”, nada que objetar. El marco jurídico-político en el que vivimos no deja de ser lo que los clásicos denominaban una “carta otorgada”. Es decir: o lo tomas, o lo dejas, pero siempre con la amenaza de los sables. Por eso hay tanta gente que se emociona sólo de pensar en el Estatuto de Autonomía, ya que creen realmente que es algo ganado con gran esfuerzo, cuando, en realidad, no son sino las migajas de la soberanía que por derecho corresponde al País.

    Besarkada bat zuri ere!

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