Trece años después, se han vuelto a reunir los dos grandes mandatarios vasco-navarros bajo jurisdicción española. Conociendo al Lehendakari Ibarretxe, no resulta difícil comprender que quien menos interés tuvo en parlamentar fue el presidente Sanz. Pero que el de Corella haya accedido a charlar con el primer Lehendakari constitucionalista no es una sorpresa.